Han pasado veinte años, son muchos, pero muchos más los que me quedan por vivir sin tu presencia.
Hasta no hace mucho, no paraba de supurar la herida que me causó tu partida, pero después de tanto tiempo, la herida ha cicatrizado, ya no supura, ya no escuece, ya no duele.
He aprendido, que la vida no siempre es bonita, a veces duele, y mucho, pero con el paso del tiempo la vida sana las heridas que nos va haciendo y nos deja marcas en forma de cicatrices para que recordemos las batallas que hemos tenido que librar durante nuestra estancia.
Y eso es lo que siento ahora mismo, que tengo una cicatriz en el alma, la cual ha dejado de doler y ha dado paso a la calma, a la paz interior, esa paz que un día la vida me arrebató.
Borré las lágrimas que un día me causó tu partida y las cambié por sonrisas recordando todos los momentos bonitos que me regaló la vida junto a ti.
Y así, con una gran sonrisa, es como debemos acabar recordando a nuestros seres queridos cuando ya no están. Porque no hay mejor regalo, para los que ya no están, que regalarles cada día la mejor de nuestras sonrisas.
Y créeme si te digo, que siempre estarán con nosotros, aunque físicamente ya no les podamos disfrutar, siempre vivirán en nuestra mente, en nuestro corazón y en nuestra alma, al menos ahí estarán hasta que un día nuestra llama se apague, hasta que nuestro corazón deje de luchar, deje de latir.
Papá, no sé si algún día nos volveremos a ver en mis sueños, no sé si nuestras almas coincidirán en otro vida, o si es verdad que existe ese lugar tan deseado al que llaman cielo, pero lo que sí sé cierto y de lo que estoy seguro, es que siempre que te recuerde, en mi cara sólo habrá sonrisas de felicidad y jamás habrá lágrimas de tristeza. "Hasta que volvamos a vernos." (Esta última frase es de la serie Los 100)
lunes, 9 de abril de 2018
sábado, 7 de abril de 2018
Viejo columpio,viejo amigo
Allí estaba, en mi parque favorito, como cuando era pequeño, balanceándome en aquel columpio, aquel viejo columpio, que chirriaba a cada balanceo, gritaba pidiendo un poco de cariño antes de ser usado.
Y aquel columpio, estaba como yo, triste, solo y desolado, con falta de cariño, igual que mi solitario corazón.
Aquel columpio esperaba que alguien le diese un poco de cariño. Y tuve la suerte de ser yo quien se cruzara en su camino, pues los dos andábamos esperando que llegara algo que nos cambiara la vida sin saber que íbamos a ser el perfecto complemento para cada uno.
Tras escuchar sus chirridos, decidí ayudarle, engrasé sus viejas cadenas, las cuidé con mucho cariño y les susurré que estaba encantado de volver a sentir su frío entre la palma de mis manos.
Tras engrasar las cadenas de aquel viejo columpio, de aquel viejo amigo, empecé a balancearme de nuevo, esta vez sin chirridos de por medio, sin agonizar, sin pedir clemencia por su parte. Esta vez, lo único que sentía, era el suave y fresco aroma de la brisa del viento que acariciaba mi piel, que refrescaba mi cuerpo, mi mente.
Y en cada balanceo, mi mente viajaba muy lejos de aquel lugar, viajaba a años de distancia de la actualidad, mi mente se daba un paseo por el pasado, recordando aquellos tiempos cuando era un niño inocente, que se divertía simplemente con el simple balanceo de un columpio.
Y ahí, fue cuando comprendí, que aquel viejo columpio me estaba agradeciendo el gesto que había tenido con él.
Aquel viejo columpio, me volvió a dar una lección, como antaño, volvió a indicarme el camino a seguir.
Y desde entonces, sé que siempre hay que regalar nuestra mejor versión sin pedir nada a cambio, tarde o temprano la vida de alguna manera nos acaba recompensando...
#escritos #columpios
Y aquel columpio, estaba como yo, triste, solo y desolado, con falta de cariño, igual que mi solitario corazón.
Aquel columpio esperaba que alguien le diese un poco de cariño. Y tuve la suerte de ser yo quien se cruzara en su camino, pues los dos andábamos esperando que llegara algo que nos cambiara la vida sin saber que íbamos a ser el perfecto complemento para cada uno.
Tras escuchar sus chirridos, decidí ayudarle, engrasé sus viejas cadenas, las cuidé con mucho cariño y les susurré que estaba encantado de volver a sentir su frío entre la palma de mis manos.
Tras engrasar las cadenas de aquel viejo columpio, de aquel viejo amigo, empecé a balancearme de nuevo, esta vez sin chirridos de por medio, sin agonizar, sin pedir clemencia por su parte. Esta vez, lo único que sentía, era el suave y fresco aroma de la brisa del viento que acariciaba mi piel, que refrescaba mi cuerpo, mi mente.
Y en cada balanceo, mi mente viajaba muy lejos de aquel lugar, viajaba a años de distancia de la actualidad, mi mente se daba un paseo por el pasado, recordando aquellos tiempos cuando era un niño inocente, que se divertía simplemente con el simple balanceo de un columpio.
Y ahí, fue cuando comprendí, que aquel viejo columpio me estaba agradeciendo el gesto que había tenido con él.
Aquel viejo columpio, me volvió a dar una lección, como antaño, volvió a indicarme el camino a seguir.
Y desde entonces, sé que siempre hay que regalar nuestra mejor versión sin pedir nada a cambio, tarde o temprano la vida de alguna manera nos acaba recompensando...
#escritos #columpios
sábado, 31 de marzo de 2018
El Canto del Loco
Con ellos aprendimos a recordar aquellos años locos,
dónde cada uno de nosotros teníamos tanta ilusión por ser mayores,
y nos quedó claro que ya nada volvería a ser como antes,
y nos dimos cuenta de lo caro que era el tiempo.
Hicieron que renaciera nuestro niño interior,
sí, nuestro querido Peter Pan,
y aprendimos porqué él no quería crecer,
porqué él siempre se dejaba cuidar por campanilla.
dónde cada uno de nosotros teníamos tanta ilusión por ser mayores,
y nos quedó claro que ya nada volvería a ser como antes,
y nos dimos cuenta de lo caro que era el tiempo.
Hicieron que renaciera nuestro niño interior,
sí, nuestro querido Peter Pan,
y aprendimos porqué él no quería crecer,
porqué él siempre se dejaba cuidar por campanilla.
Y aprendimos a gritar un vuelve a esa persona que no queríamos que se fuera,
con resignación, al ver que no volvía, pensamos: volverá.
Y cuando nos dimos cuenta de que no lo hizo, gritamos bien fuerte: ¡DESAPARECE!
con resignación, al ver que no volvía, pensamos: volverá.
Y cuando nos dimos cuenta de que no lo hizo, gritamos bien fuerte: ¡DESAPARECE!
Y con el paso del tiempo, decidimos volver a disfrutar,
y cuando lo conseguimos, pensamos: son sueños que nos gustarían que fueran de verdad.
y cuando lo conseguimos, pensamos: son sueños que nos gustarían que fueran de verdad.
Más tarde nos dimos cuenta de aquellas pequeñas cosas,
que parece que se fueron, pero se quedaron detrás de la puerta,
y que hacen que lloremos cuando nadie nos ve.
que parece que se fueron, pero se quedaron detrás de la puerta,
y que hacen que lloremos cuando nadie nos ve.
Aprendimos a dar las gracias, recordando cosas del pasado,
como que nuestro mayor problema eran las tareas del colegio,
y que los problemas de ahora, de tanto pensar en ellos,
nos hicieron un millón de cicatrices.
como que nuestro mayor problema eran las tareas del colegio,
y que los problemas de ahora, de tanto pensar en ellos,
nos hicieron un millón de cicatrices.
Aprendimos que aunque nos despertáramos con miedo cada mañana,
teníamos que pedirnos perdón a nosotros mismos,
porqué somos corazón y siempre hay perdón para él.
teníamos que pedirnos perdón a nosotros mismos,
porqué somos corazón y siempre hay perdón para él.
Aprendimos a decir te quiero, gritando que era un poquito insoportable,
porqué una voz interior nos decía que era la suerte de nuestra vida,
y teníamos miedo de que dejara de ser el ángel que cuidara nuestro camino.
Y es que así somos las personas, tenemos infinidad de miedos,
y si se trata de amor, el miedo escénico es aún más mayor.
porqué una voz interior nos decía que era la suerte de nuestra vida,
y teníamos miedo de que dejara de ser el ángel que cuidara nuestro camino.
Y es que así somos las personas, tenemos infinidad de miedos,
y si se trata de amor, el miedo escénico es aún más mayor.
Y al final, cada de uno de nosotros, esperamos que algún día llegue alguien,
y nos diga: ¡Quiero aprender de TI!,
para después nosotros poder decirle: te quiero así, tal como eres.
Por su valentía, por su silencio, por sus ojos tan magos,
por todo ese cariño que regala, sin pedir nada a cambio.
y nos diga: ¡Quiero aprender de TI!,
para después nosotros poder decirle: te quiero así, tal como eres.
Por su valentía, por su silencio, por sus ojos tan magos,
por todo ese cariño que regala, sin pedir nada a cambio.
Y aprendimos a esperar el momento oportuno,
para poder decirle a esa persona que lucharíamos por ella,
por todo su cariño, por todo lo que había hecho por nosotros,
por la magia que llevaba consigo.
para poder decirle a esa persona que lucharíamos por ella,
por todo su cariño, por todo lo que había hecho por nosotros,
por la magia que llevaba consigo.
Aprendimos a dejarnos el corazón y el alma,
en cada contigo que salía de nuestra boca,
porqué en cada contigo lo había todo,
y cuando digo todo incluyo hasta nuestros secretos más ocultos.
en cada contigo que salía de nuestra boca,
porqué en cada contigo lo había todo,
y cuando digo todo incluyo hasta nuestros secretos más ocultos.
A veces ese contigo dolía, y nos poníamos tristes,
sólo pensábamos en llorar, y suspirábamos con su presencia,
para que dejara de llover, para poder decir: hoy no llueve en mí.
sólo pensábamos en llorar, y suspirábamos con su presencia,
para que dejara de llover, para poder decir: hoy no llueve en mí.
Y llegaba ese día que todo nos salía mal, muy mal,
y sentíamos que íbamos corriendo a contracorriente.
Pero al día siguiente todo cambiaba, salíamos a la calle tan frescos,
nos habíamos tirado tres horas en el espejo, para ponernos guapos para ligar,
y salíamos en busca de besos, de muchos besos, de todos los colores,
de esos que están presentes en cada momento de nuestra vida.
Eso era lo único que queríamos y que necesitábamos en ese momento.
y sentíamos que íbamos corriendo a contracorriente.
Pero al día siguiente todo cambiaba, salíamos a la calle tan frescos,
nos habíamos tirado tres horas en el espejo, para ponernos guapos para ligar,
y salíamos en busca de besos, de muchos besos, de todos los colores,
de esos que están presentes en cada momento de nuestra vida.
Eso era lo único que queríamos y que necesitábamos en ese momento.
Y llegó un momento que nos cansamos de salir de noche,
de ver siempre a la misma gente, y de llevar zapatos de chaqué,
Y nos reivindicamos y le dijimos al portero de nuestra discoteca favorita:
¡Quiero entrar en tu garito con ZAPATILLAS!
de ver siempre a la misma gente, y de llevar zapatos de chaqué,
Y nos reivindicamos y le dijimos al portero de nuestra discoteca favorita:
¡Quiero entrar en tu garito con ZAPATILLAS!
Con pequeñita, nos enseñaron a no fiarnos de una cara bonita,
porqué sabían que no era de fiar y que su cara nos engañaría.
Pero, a veces éramos un poco masocas, y nos dejábamos engañar,
y al final, acabábamos tarareando en voz bajita: he vuelto a caer.
porqué sabían que no era de fiar y que su cara nos engañaría.
Pero, a veces éramos un poco masocas, y nos dejábamos engañar,
y al final, acabábamos tarareando en voz bajita: he vuelto a caer.
Sentíamos miedo a confiar, y no queríamos jugar,
nos negábamos una y otra vez,
y nuestra frase favorita era: Y si el miedo...
nos negábamos una y otra vez,
y nuestra frase favorita era: Y si el miedo...
Y al final tras tanta desconfianza, tras tanto miedo,
le dábamos un poco de libertad al corazón,
y por los rincones aparecía un poco de ilusión,
veíamos una foto en blanco y negro,
y sin saber si sentía lo mismo, dejábamos libertad a nuestra imaginación.
le dábamos un poco de libertad al corazón,
y por los rincones aparecía un poco de ilusión,
veíamos una foto en blanco y negro,
y sin saber si sentía lo mismo, dejábamos libertad a nuestra imaginación.
Otros días, nos perdíamos en un puede ser,
que nos hacía dudar de la existencia del amor,
incluso si quedaban amigos, o si podíamos contar con alguien para hablar de dolor,
Pero siempre teníamos un halo de esperanza, de que el tiempo nos ayudaría a superar ese momento.
que nos hacía dudar de la existencia del amor,
incluso si quedaban amigos, o si podíamos contar con alguien para hablar de dolor,
Pero siempre teníamos un halo de esperanza, de que el tiempo nos ayudaría a superar ese momento.
Y cuando lo superábamos, nuestra voz interior siempre nos decía: ¡Eres tonto!
Y tras tanto escuchar todas las canciones que nos regalaron,
puedo afirmar que todos acabamos un poco locos,
igual que ellos, aunque lo suyo ya no tenía cura,
y puede que lo nuestro tampoco la tenga ya.
Y posiblemente, toda esta locura, se la debamos a la madre de José…
Y tras tanto escuchar todas las canciones que nos regalaron,
puedo afirmar que todos acabamos un poco locos,
igual que ellos, aunque lo suyo ya no tenía cura,
y puede que lo nuestro tampoco la tenga ya.
Y posiblemente, toda esta locura, se la debamos a la madre de José…
jueves, 16 de junio de 2011
Qué será.. será..
¿Será tu sonrisa?
¿Será tu simpatía?
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que mi cabeza sólo sea capaz de pensar en ti..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que en mis ojos se aprecie cierto color brillante..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que en mi cara se dibujen sonrisas a montones..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo día a día pretenda superarme,
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo haya bajado las defensas de mi corazón,
e incluso haya dejado crecer un rayito de ilusión..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo, ya ni tan siquiera piense en mí..
Qué será, será.. lo que tienes tú..
que será..
¿Será tu simpatía?
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que mi cabeza sólo sea capaz de pensar en ti..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que en mis ojos se aprecie cierto color brillante..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que en mi cara se dibujen sonrisas a montones..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo día a día pretenda superarme,
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo haya bajado las defensas de mi corazón,
e incluso haya dejado crecer un rayito de ilusión..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo, ya ni tan siquiera piense en mí..
Qué será, será.. lo que tienes tú..
que será..
Del sur..
Son de color azul,
los ojos que tiene esa chiquilla,
esa chiquilla que proviene del sur,
sus ojos son una maravilla,
tienen el poder de hacerte viajar al cielo
e incluso son capaces de pasearte por el mar.
Esos ojos inspiran tranquilidad,
Esos ojos inspiran felicidad,
y si tienes la suerte de verlos brillar,
en la eterna felicidad creerás.
Del sur se trajo toda su belleza,
del sur se trajo todo su desparpajo,
del sur se trajo toda su locura,
del sur se trajo toda tu simpatía,
pero sin lugar a duda,
el regalo más preciado que consigo trajo,
fue su gran sonrisa,
tan bonita como la luna llena,
y tan fugaz.. como una estrella fugaz..
los ojos que tiene esa chiquilla,
esa chiquilla que proviene del sur,
sus ojos son una maravilla,
tienen el poder de hacerte viajar al cielo
e incluso son capaces de pasearte por el mar.
Esos ojos inspiran tranquilidad,
Esos ojos inspiran felicidad,
y si tienes la suerte de verlos brillar,
en la eterna felicidad creerás.
Del sur se trajo toda su belleza,
del sur se trajo todo su desparpajo,
del sur se trajo toda su locura,
del sur se trajo toda tu simpatía,
pero sin lugar a duda,
el regalo más preciado que consigo trajo,
fue su gran sonrisa,
tan bonita como la luna llena,
y tan fugaz.. como una estrella fugaz..
martes, 11 de enero de 2011
Hay sonrisas..
Hay sonrisas que quitan todos los males,
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas,
hay sonrisas que contagian felicidad,
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas,
hay sonrisas que merecen la pena conocer,
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas..
¿Me regalas una sonrisa?
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas,
hay sonrisas que contagian felicidad,
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas,
hay sonrisas que merecen la pena conocer,
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas..
¿Me regalas una sonrisa?
jueves, 28 de octubre de 2010
Cada vez que tú me miras
Cada vez que tú me miras, pones en jaque a mi corazón,
cada vez que tú me miras, haces renacer ese gusanillo,
cada vez que tú me miras, siento en mi interior un revoloteo,
cada vez que tú me miras, mis piernas se descontrolan,
cada vez que tú me miras, mi corazón sufre alteraciones,
cada vez que tú me miras, es como si pasara un huracán,
desordenas mis ideas, desordenas mis sentimientos,
desordenas mis vergüenzas, desordenas mis complejos,
con tus miradas, pones en peligro mi vida,
alteras mi ritmo cardiaco, alteras mi seguridad,
con tus miradas, estoy más cerca del cielo,
y con tus sonrisas, logro alcanzarlo..
Cada vez que tú me miras, pierdo la noción del tiempo,
pierdo la noción de lo que es real y lo que no,
y ya no se si estoy vivo o muerto,
pero de lo único seguro que estoy,
es que cuando tú me miras, no hay dolor posible en esta vida..
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