sábado, 31 de marzo de 2018

El Canto del Loco

Con ellos aprendimos a recordar aquellos años locos,
dónde cada uno de nosotros teníamos tanta ilusión por ser mayores,
y nos quedó claro que ya nada volvería a ser como antes,
y nos dimos cuenta de lo caro que era el tiempo.
Hicieron que renaciera nuestro niño interior,
sí, nuestro querido Peter Pan,
y aprendimos porqué él no quería crecer,
porqué él siempre se dejaba cuidar por campanilla.
Y aprendimos a gritar un vuelve a esa persona que no queríamos que se fuera,
con resignación, al ver que no volvía, pensamos: volverá.
Y cuando nos dimos cuenta de que no lo hizo, gritamos bien fuerte: ¡DESAPARECE!
Y con el paso del tiempo, decidimos volver a disfrutar,
y cuando lo conseguimos, pensamos: son sueños que nos gustarían que fueran de verdad.
Más tarde nos dimos cuenta de aquellas pequeñas cosas,
que parece que se fueron, pero se quedaron detrás de la puerta,
y que hacen que lloremos cuando nadie nos ve.
Aprendimos a dar las gracias, recordando cosas del pasado,
como que nuestro mayor problema eran las tareas del colegio,
y que los problemas de ahora, de tanto pensar en ellos,
nos hicieron un millón de cicatrices.
Aprendimos que aunque nos despertáramos con miedo cada mañana,
teníamos que pedirnos perdón a nosotros mismos,
porqué somos corazón y siempre hay perdón para él.
Aprendimos a decir te quiero, gritando que era un poquito insoportable,
porqué una voz interior nos decía que era la suerte de nuestra vida,
y teníamos miedo de que dejara de ser el ángel que cuidara nuestro camino.
Y es que así somos las personas, tenemos infinidad de miedos,
y si se trata de amor, el miedo escénico es aún más mayor.
Y al final, cada de uno de nosotros, esperamos que algún día llegue alguien,
y nos diga: ¡Quiero aprender de TI!,
para después nosotros poder decirle: te quiero así, tal como eres.
Por su valentía, por su silencio, por sus ojos tan magos,
por todo ese cariño que regala, sin pedir nada a cambio.
Y aprendimos a esperar el momento oportuno,
para poder decirle a esa persona que lucharíamos por ella,
por todo su cariño, por todo lo que había hecho por nosotros,
por la magia que llevaba consigo.
Aprendimos a dejarnos el corazón y el alma,
en cada contigo que salía de nuestra boca,
porqué en cada contigo lo había todo,
y cuando digo todo incluyo hasta nuestros secretos más ocultos.
A veces ese contigo dolía, y nos poníamos tristes,
sólo pensábamos en llorar, y suspirábamos con su presencia,
para que dejara de llover, para poder decir: hoy no llueve en mí.
Y llegaba ese día que todo nos salía mal, muy mal,
y sentíamos que íbamos corriendo a contracorriente.
Pero al día siguiente todo cambiaba, salíamos a la calle tan frescos,
nos habíamos tirado tres horas en el espejo, para ponernos guapos para ligar,
y salíamos en busca de besos, de muchos besos, de todos los colores,
de esos que están presentes en cada momento de nuestra vida.
Eso era lo único que queríamos y que necesitábamos en ese momento.
Y llegó un momento que nos cansamos de salir de noche,
de ver siempre a la misma gente, y de llevar zapatos de chaqué,
Y nos reivindicamos y le dijimos al portero de nuestra discoteca favorita:
¡Quiero entrar en tu garito con ZAPATILLAS!
Con pequeñita, nos enseñaron a no fiarnos de una cara bonita,
porqué sabían que no era de fiar y que su cara nos engañaría.
Pero, a veces éramos un poco masocas, y nos dejábamos engañar,
y al final, acabábamos tarareando en voz bajita: he vuelto a caer.
Sentíamos miedo a confiar, y no queríamos jugar,
nos negábamos una y otra vez,
y nuestra frase favorita era: Y si el miedo...
Y al final tras tanta desconfianza, tras tanto miedo,
le dábamos un poco de libertad al corazón,
y por los rincones aparecía un poco de ilusión,
veíamos una foto en blanco y negro,
y sin saber si sentía lo mismo, dejábamos libertad a nuestra imaginación.
Otros días, nos perdíamos en un puede ser,
que nos hacía dudar de la existencia del amor,
incluso si quedaban amigos, o si podíamos contar con alguien para hablar de dolor,
Pero siempre teníamos un halo de esperanza, de que el tiempo nos ayudaría a superar ese momento.
Y cuando lo superábamos, nuestra voz interior siempre nos decía: ¡Eres tonto!
Y tras tanto escuchar todas las canciones que nos regalaron,
puedo afirmar que todos acabamos un poco locos,
igual que ellos, aunque lo suyo ya no tenía cura,
y puede que lo nuestro tampoco la tenga ya.
Y posiblemente, toda esta locura, se la debamos a la madre de José…


jueves, 16 de junio de 2011

Qué será.. será..

¿Será tu sonrisa?
¿Será tu simpatía?
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que mi cabeza sólo sea capaz de pensar en ti..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que en mis ojos se aprecie cierto color brillante..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que en mi cara se dibujen sonrisas a montones..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo día a día pretenda superarme,
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo haya bajado las defensas de mi corazón,
e incluso haya dejado crecer un rayito de ilusión..
Qué será, será.. lo que tienes tú,
para que yo, ya ni tan siquiera piense en mí..
Qué será, será.. lo que tienes tú..
que será..

Del sur..

Son de color azul,
los ojos que tiene esa chiquilla,
esa chiquilla que proviene del sur,
sus ojos son una maravilla,
tienen el poder de hacerte viajar al cielo
e incluso son capaces de pasearte por el mar.
Esos ojos inspiran tranquilidad,
Esos ojos inspiran felicidad,
y si tienes la suerte de verlos brillar,
en la eterna felicidad creerás.

Del sur se trajo toda su belleza,
del sur se trajo todo su desparpajo,
del sur se trajo toda su locura,
del sur se trajo toda tu simpatía,
pero sin lugar a duda,
el regalo más preciado que consigo trajo,
fue su gran sonrisa,
tan bonita como la luna llena,
y tan fugaz.. como una estrella fugaz..

martes, 11 de enero de 2011

Hay sonrisas..

Hay sonrisas que quitan todos los males,
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas,
hay sonrisas que contagian felicidad,
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas,
hay sonrisas que merecen la pena conocer,
y la tuya pertenece a ese grupo de sonrisas..

¿Me regalas una sonrisa?

jueves, 28 de octubre de 2010

Cada vez que tú me miras


Cada vez que tú me miras, pones en jaque a mi corazón,
cada vez que tú me miras, haces renacer ese gusanillo,
cada vez que tú me miras, siento en mi interior un revoloteo,
cada vez que tú me miras, mis piernas se descontrolan,
cada vez que tú me miras, mi corazón sufre alteraciones,
cada vez que tú me miras, es como si pasara un huracán,
desordenas mis ideas, desordenas mis sentimientos,
desordenas mis vergüenzas, desordenas mis complejos,
con tus miradas, pones en peligro mi vida,
alteras mi ritmo cardiaco, alteras mi seguridad,
con tus miradas, estoy más cerca del cielo,
y con tus sonrisas, logro alcanzarlo..

Cada vez que tú me miras, pierdo la noción del tiempo,
pierdo la noción de lo que es real y lo que no,
y ya no se si estoy vivo o muerto,
pero de lo único seguro que estoy,
es que cuando tú me miras, no hay dolor posible en esta vida..

viernes, 30 de julio de 2010

Mienstras estás despistada..

Y ahora que estás despistada, me propongo mirarte a la cara,
ahora que tus ojos no me están mirando, me propongo mirarlos de reojo,
con los nervios a flor de piel, por si te giras y me descubres,
con los nervios a flor de piel, por si descubres mi pequeño gran secreto,
ese que guardo en el fondo de mi corazón y del cual nadie conoce su existencia,
receloso como nunca, por guardar ese secreto, guardarlo sólo para mi,
y si te giras y me descubres, me haré el loco, negaré todo lo que quieras afirmar,
hasta incluso giraré la cara y me iré, para que mis ojos no te puedan decir,
lo que mi corazón y mi boca guardan en el más bello de los silencios.

Y mientras tú te encuentras despistada,
voy a recorrer con mi mirada cada uno de los rincones de tu cara,
comenzaré por tu pelo, seguiré por tu frente, bajaré hasta tus cejas,
y cuando llegue a tus pestañas las usaré como un pequeño tobogán
para poder llegar con más velocidad a tus ojos, y allí me tomaré un pequeño descanso,
contemplaré cada uno de los distintos colores que anidan en él,
y cuando ya haya conseguido memorizar por completo tus ojos,
seguiré mi camino y descenderé por tu nariz, hasta llegar a tus labios,
y en tus labios, me convertiré en peregrino, y los recorreré milímetro a milímetro,
y sólo cuando los haya recorrido por completo, apartaré mi vista de ahí,
y por último visitaré tus oídos y le susurraré al viento cosas bonitas
para que él se encargue de hacértelas llegar,
y cuando te lleguen y te gires yo ya estaré disimulando,
ya tendré mi mirada fijada en el horizonte, disimulando como si no pasara nada,
como si yo hubiera permanecido despistado durante ese breve pero intenso espacio de tiempo,
como si ese susurro formase parte de tu imaginación,
como si ese susurro nunca hubiese sido real…

jueves, 6 de mayo de 2010

¿Qué hago yo contigo?

¿Qué hago contigo?
y la mejor pregunta, ¿qué hago con mi corazón?
que un mínimo acercamiento tuyo a mi persona,
provoca terremotos en el interior de mi cabeza,
y la mínima palabra de halago hacia mí,
provoca un tsunami dentro de mi corazón,
dime tú qué carajo hago yo con él,
si ni tan siquiera soy capaz ya de controlar a mi mente,
si mi mente va por vía libre cuando sabe algo de ti,
y mi corazón se vuelve un loco desorientado cuando tú te acercas a mí,
indícame el camino que he de seguir, pero dame el camino correcto por favor,
no quiero coger caminos equivocados como en el pasado,
ni tampoco quiero caminos que me lleven lejos de ti,
tan solo quiero un camino que me mantenga a cierta distancia,
la distancia necesaria, para no volver a caer en las tentaciones que tú corazón me provoca,
la distancia necesaria, para que yo pueda controlar a mi mente,
la distancia necesaria, para que mi corazón sea lo suficientemente fuerte,
como para no volver a caer a los encantos de tu sonrisa,
dime.. ¿qué hago yo contigo?,
dime.. ¿qué hago yo con mi corazón?